Los dilemas del corcho

El tapón de corcho es uno de los mejores amigos del vino aunque a veces nos hace las cosas complicadas. Descubrí como resolver los desafíos que puede esconder el descorche.

Compartir la nota

Desde hace unos años se popularizó entre los bebedores de vino ciertos términos que a veces despiertan temor a la hora de descorchar una botella. Algunos de ellos están relacionados con los corchos.

Si bien el tapón de alcornoque es desde hace siglos el mejor modo de sellar una botella descubrimos que también hay algunos de materiales sintéticos y que combinan corcho granulado con otros materiales de origen natural. Todo esto a raíz de la identificación a mediados de la década de 1970 del olor a corcho como un nuevo enemigo del vino. Aunque quizás existía desde hace siempre.

Este aroma que nos recuerda a humedad y trapo sucio afecta la calidad del vino pero hay que estar tranquilos ya que las bodegas trabajan duro para evitarlo a la vez que el porcentaje de falla no es mayor al 3% a nivel mundial. Obviamente que si al descorchar notamos que el tampón no es de corcho natural no debemos preocuparnos para nada de este inconveniente.

El desafío de los corchos añejos

Pero con los tapones de las botellas suceden otras cosas que más de una vez me consultan. Si la botella estuvo estibada por mucho tiempo es posible que aparezcan hongos entre la superficie del corcho y la capsula así como también que se quiebre al momento de abrirlo. ¿qué hacemos entonces?

Si el “problema” es que al momento de descorchar encontramos moho no tenemos que preocuparnos, basta con limpiar el pico de la botella hasta dejar esa superficie totalmente limpia para que el vino que entre en contacto con los honguitos invasores. Es básicamente un detalle que no afectará en nada la sanidad del vino. Justamente, si se observa con detenimiento a un sommelier descorchar una botella siempre limpiara la superficie del tapón por instinto y una vez que lo haya retirado lo olerá para saber q no hay ningún inconveniente.

Ahora bien, al momento de descorchar un vino añejo lo ideal es contar con una sacacorchos de laminas, una herramienta fácil de comprar y útil. Para utilizar este instrumento primero se deberá descorchar y limpiar el tapón y luego introducir una de las láminas entre el corcho y el vidrio y luego la otra del lado opuesto, lentamente se llevará hasta el final cuando hace tope y con un movimiento circular se comenzará a retirar el tapón por completo. De esta forma no deberían quedar trozos del tapón añejo en el vino, o al menos serán partículas minúsculas.