Vino orgánico y vino natural, ¿es lo mismo?

Algunas categorías de vinos pueden llevarnos a ciertas confusiones, entre ellas la de los orgánicos y la de los naturales, aquí la diferencia.

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Una de las tendencias más relevante para el mundo de la vitivinicultura en los últimos años es la de los vinos comprometidos con el medio ambiente. A partir de esto encontramos diferentes opciones de etiquetas y productores

entre los que se destacan los orgánicos, los que siguen protocolos de sustentabilidad, los biodinámicos y los vinos naturales.

Si bien todos empujan hacía un mismo lado en pos de la conservación del hábitat y preservación de los ecosistemas con una fuerte conexión con las comunidades involucradas en sus viñedos y bodegas, no todo es lo mismo y es ante estos matices que muchos consumidores no terminan de comprender las diferencias.

Una duda habitual es querer saber si todos los vinos naturales son orgánicos o si bien es al revés.

Para comenzar a explicar esta cuestión debemos hacer foco en que la producción orgánica es aquella en la que no se utilizan productos químicos, en viñedo o bodega. Ante esto podemos decir que un vino puede ser elaborado con uvas orgánicas pero no llevar la mención “vino orgánico” en la etiqueta por que en su elaboración quizás se aplicaron conservantes o estabilizantes no incluidos en los protocolos de producción orgánica.

Para esto, las bodegas recurren a certificadoras que controlan y validan los procesos. Por lo tanto, si encontramos en la etiqueta que el vino es orgánico significa que la bodega cuenta con una certificación oficial.

¿Qué pasa con los vinos naturales?

Bien, en primer lugar hay que mencionar que esta calificación despierta polémicas ya que todos los vinos son elaborados exclusivamente con uvas frescas y por esto muchos entiende que el vino es natural per se.

Sin embargo, los productores naturales marcan distancia destacando que para la obtención de sus vinos solo recurren a los frutos y compuestos de origen natural sin adicionar ni quitar nada, mucho menos recurrir a procesos químicos o industriales.

Por lo tanto, la primera confusión es pensar que es lo mismo natural que orgánico pero éstos se permite la utilización de algunos compuestos que los naturales prefieren evitar como, por ejemplo, levaduras seleccionadas.

Ahora si, muchas veces los vinos naturales son el resultado de vinificación de uvas orgánicas ya que los productores trabajan de mismo modo en los viñedos y la diferencia comienza en la bodega. Estas uvas orgánicas pueden o no tener certificación. A fin de cuentas lo que se busca es que los frutos sean producto de un manejo natural.