¿Vinos de corte? ¿Corte de qué?

Todos creemos saber qué es un blend o un vino de corte hasta que leemos las etiquetas y empiezan las preguntas. Hoy te contamos con qué cortes podes encontrarte.

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Para muchos, la elaboración del vino es simple. Se cosecha la uva, se fermenta, se embotella y listo. Pero si bien así empiezan las cosas lo cierto es que es más complejo como lo hemos visto en otras ocasiones.

Por un lado, por ejemplo, la composición del vinos es un aspecto vital para el sabor y carácter del vino. Pero esta “composición” puede responder a diferentes propósitos y necesidades enológicas que hoy llegan a las etiquetas y pueden marear a cualquier winelover. Entendamos entonces qué componentes pueden llegar a la botella.

Corte de cepas. Es, sin dudas, el tipo de coupage que más conocemos y quiénes hayan hecho algún curso o leído bibliografía del vino saben que también se los encuentra como vinos genéricos, de corte – a secas -, assemblage, blends o mezcla. En estos casos, ningún varietal debe superar el 75% en la composición del vino de manera que podemos identificar el perfil aromático o gustativo de un varietal pero no deberíamos sentirlo dominante.

En nuestro país, para estos cortes se puede utilizar la cantidad de variedades que los winemakers deseen, mientras que en algunas regiones del mundo existen legislaciones que restringen el uso de ciertas cepas de acuerdo a las regiones y Denominaciones de Origen.

Muchos winemakers destacan que es el estilo de vinos más complejo de elaborar y en el que se puede apreciar mejor el talento enológico ante la necesidad de lograr equilibro y el perfil buscado.

Corte de regiones o zonas. En este sentido nos encontramos con un estilo de corte que es más habitual del que pensamos aunque en los últimos tiempos es que lo vemos más presente en las etiquetas.

El tema es el siguiente: al momento de mencionar una región vitivinícola en la etiqueta en algunos países se exige que las uvas sean cosechadas en su totalidad en dicha área mientras que otros países admiten una tolerancia y la zona que más uvas aporte, digamos que un mínimo del 80%, será considera origen del vino.

En este sentido, se aplica la lógica de “general a particular”, por ejemplo: un vino que en su etiqueta menciona a Mendoza nos indica que las uvas fueran cosechadas en esta provincia y puede se un corte de todas sus regiones. Ahora si utilizan la denominación Valle de Uco, las uvas deberán obtenerse solo en los departamentos de este valle, es decir, Tupungato, Tunuyán o San Carlos. Ahora bien, si se utiliza la mención Tupungato el corte podrá ser de uvas de El Peral, San José, La Arbolada o Gualtallary, pero si se utiliza un origen como Gualtallary deberíamos estar ante un vino solo producido a partir de frutos de esa pequeña región.

Explicado esto, habrá que atender la expresión del vino, el que diga Mendoza nos ofrecerá un carácter genérico de la provincia mientras que cuanto más específico es el origen mayor precisión en la identidad deberíamos encontrar de las características especificas de cada terruño.

Hoy encontramos vinos que combinan valles, regiones, zonas o provincias y bien lo mencionan en el etiqueta como estrategia de marketing o bien para explicar al consumidor que se tipo de vino o personalidad se puede obtener de cada región.

Corte de añadas. Habitualmente las botellas de vinos tienen en su frente el año de cosecha al que corresponden las uvas, sin embargo, existen vinos sin año, o non vintage (N/A). Esta última mención es muy utilizada en la Champagne donde la añada solo se menciona la vendimia cuando se trata de una año extraordinario, si no encontramos el año de cosecha significa que el espumoso fue elaborado a partir de la mezcla de vendimias con vinos del año y reserva.

Esto último es también posible en los vinos tranquilos, por una lado para vinos de mesa y por otro para ediciones especiales donde los winemaker eligen combinar añadas específicas para lograr una etiqueta única. Lógicamente el estilo de estos vinos es irrepetible. Para esto los enólogos hacen los cortes y deben esperar como se ensamblan los vinos de diferentes años durante la crianza.

Cortes según color. Hoy encontramos dos categorías, cada día más habituales, Red Blend (Mezcla de tintas) y White Blend (Mezcla de Blancas). Lógicamente una hace referencia a vinos tintos elaborados a partir de la combinación de cepas de color y la otra a vinos blancos elaborados con uvas blancas. Ahora bien, siempre hay excepciones y en algunos casos pueden combinarse cepas blancas y tintas, algo que se declara en las etiquetas como co-fermentación.