Pascuas y vino, un maridaje exquisito

Llegan las Pascuas y Semana Santa, un momento ideal para buenos descorches, pero ¿qué vinos conviene tener a mano?

Compartir la nota

Semana Santa es una fecha muy especial en el calendario argentino. No solo porque suele ser el último suspiro verano, si el clima acompaña, y muchos aprovechan a tomarse unos días fuera del hogar sino también porque la gastronomía es protagonista con propuestas poco frecuentes en nuestras mesas.

Así es, la clásica dieta de carnes y pastas que se acostumbra en los hogares argentinos le cede su protagonismo a platos con productos de mar o río y los postres son un plato fuerte con roscas y huevos de chocolate a la cabeza.

Veamos entonces que vinos tener a mano.

Pescados y frutos de mar.

Como sabemos, es habitual que los platos de mar o río se acompañen con vinos blancos o rosados aunque algún tinto ligero también puede hacerles compañía. Pero también somos conscientes que la forma en que se preparen es clave, no es lo mismo una merluza frita que una al horno y mucho menos un pastel de pescado.

Entonces, si la opción es de pesca frita es ideal buscar blancos refrescantes y ligeros, como Sauvignon Blanc o Torrontés sin crianza, de acidez marcada, mientras que si el plato es más calórico, supongamos una tarta a base de pescados o una pesca al horno con papas de guarnición habrá que buscar un blanco fresco pero con volumen, digamos un Chardonnay criado en barrica.

Otras cepas para tener a mano son Riesling, Gewurztraminer o Viognier.

Empanadas de vigilia.

Si bien son rellenas de pescado, son un capitulo aparte de los platos anteriores porque la masa hojaldrada es clave para este maridaje. Al ser una masa seca pero grasosa aporta mucho sabor y textura de modo que irá bien con un blanco ligero como con uno de cuerpo medio o un rosado de Pinot Noir o Cabernet Franc así como también algún white blend vibrante.

Frutos de mar.

Langostinos, camarones, calamares y otras variedades de productos de mar se suelen aprovechar por estos días y para estos además de los blancos también se puede pensar en burbujas, eso si, cuanto más secas mejor, es decir, Extra Brut o Brut Nature.

Rosca de pascua.

Este postre, que en algunos casos llega para la sobremesa, puede acompañarse de café y té pero si hablamos de vinos la mejor opción es algún blanco de cosecha tardía, de Torrontés por ejemplo. Sin dudas es una prueba que quienes la prueban no la abandonan.

Huevos de Pascuas.

Si bien se reservan principalmente para los más pequeños de la familia, estas exquisiteces de chocolate también son disfrutadas por los mayores y tratándose de chocolate, generalmente con leche, el vino que hace falta es un cosecha tardía tinto o un encabezado, tipo Oporto. Combinación que suele ser un viaje de ida.