Vinos y chocolate, ¿matrimonio feliz?

Hoy te dejamos una guía para comenzar a descifrar qué maridaje es el que más vas a disfrutar.

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Combinar vinos y chocolates no es una tarea fácil y demanda de conocimiento de ambos productos.

Pocos alimentos despiertan tanta pasión como el chocolate. Sabemos que es casi imposible encontrar alguien que se resiste a bocado de cualquier preparación que lo hay incorporado, ya sea una tarta, bombones, trufa o una tableta sin más vueltas.

Desde chicos caemos en esta tentación que con los años sofisticamos en busca de sabores cada vez más refinados y logrados. Los más fanáticos hasta buscan cómo aprender cuáles son los diferentes tipos de chocolate que podemos consumir y cuál es el mejor modo de hacerlo.

Y obviamente, más temprano que tarde, llega el momento en que nos preguntamos con qué bebidas conviene acompañar los diferentes tipos de chocolate.

Desde ya que en BONVIVIR estamos convencidos que es con vino que mejor marida aunque somos conscientes que los destilados como el whisky, el ron o el Cogñac también le sientan de maravillas.

Pero hoy vamos a concentrarnos en los vinos y que debemos tener en consideración para lograr una buena armonía con el cacao.

Primeros pasos. Para comenzar a evaluar qué vino descorchar es importante saber qué tipo de chocolate vamos a comer. Por ejemplo, hay tabletas de cacao al 90% que proponen un sabor amargo de acidez elevada y sensación ciertamente secante en paladar, del otro extremo están los chocolates con leche, más empalagosos y cremosos, pero además hay diferentes opciones que pueden contener frutas, almendras, avellanas y hasta sal marina.

Por lo tanto, es elemental tener en claro de qué manera vamos a comer el chocolate, no es lo mismo una torta húmeda que una fondeu o unas trufas. Para todas estas opciones hay vino que iran mejor que otros.

Vinos tintos secos

En general, conviene buscar vinos que no sean muy intensos o tánicos y preferentemente frescos y frutales. De este modo, después de cada bocado se podrá lograr que el paladar se limpie llevando el chocolate y dejando el sabor del vino y sus frescura.

Ahora bien, la temperatura del chocolate es importante ya que si se trata de un postre tibio la relación con el alcohol puede jugarnos una mala pasada.

A veces es bueno acompañar el chocolate con frutas que pueden compensar acidez o incluso dulzor si el cacao es amargo. Jugando con estos acompañamientos es siempre más fácil encontrar la armonía.

Cepas tintas que se llevan bien con el chocolate son Malbec, Syrah, Bonarda, Merlot y Cabernet Franc.

Vinos blancos secos

Estos vinos por su mayor acidez suelen combinar muy bien con todo aquello que tenga chocolate blanco, es decir, con leche o crema. Y al beberse fríos o refrescados complementa bien tanto con preparaciones frías como con algunas tibias. Entre las cepas a tener en cuenta Chardonnay es la más versátil para estos casos por que ofrece frescura, buen nivel de fruta y siempre buen volumen de boca, eso si, evitar los fermentados en roble que pueden ser muy densos.

Viognier cumple con un plan similar al Chardonnay aunque con menor frescura mientras que cepas como Riesling o Gewurztraminer también son aptas para los chocolates blancos.

Vinos de postre

Al hablar de chocolate, en al gran mayoría de las ocasiones nos referimos a postres y para este momento los vinos dulces son la bendición.

Los hay tintos y blancos, de cosecha tardía o encabezados y de acuerdo al postre o circunstancia es mejor pensar en unos u otros.

Por ejemplo, los blancos de cosecha tardía para acompañar chocolates deben ser densos pero no empalagosos sino la sensación de untuosidad en el paladar puede resultar invasiva. Más aún si se trata de un chocolate muy amargo.

En cuanto a los encabezados, tipo Porto o Madeira, la acidez es nuevamente la respuesta y por suerte un atributo importante de estos vinos. La graduación alcohólica elevada también colabora a ganarle la pulseada al chocolate en boca pero dejando siempre un recuerdo intenso y sabroso.

Desde ya, que siempre la mejor fórmula es la que se adapta mejor a nuestras preferencias y paladar y cómo solemos decir, siempre el mejor consejo es probar todas las opciones que se puedan, tanto de chocolates como de vinos.