Vino rosado: ¿cómo y cuándo beberlos?

Enterate cuál es la mejor forma de disfrutarlos.

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El consumo de vinos rosados crece de la mano de nuevos estilos y consumidores que los descorchar durante todo el año.

Nunca existieron tantos vinos rosados en el país como en la actualidad. Lejos de ser “vinitos” para paladares sensibles, hoy el segmento de los rosés propone etiquetas para todos los gustos y presupuestos, por esto mismo es bueno tener claro qué puede ofrecer cada una de las opciones del mercado.

Más rosé que nunca

Mientras que fueron tratados cómo vinos de segunda categoría, los rosados eran vinos más bien rojizos que nacían como subproducto de los grandes tintos, básicamente a partir de un sangrado. Por esto mismo, la mayoría de éstos no eran muy atractivos ya que no nos ofrecían tanto estilo y mucho menos delicadezas.

Sin embargo, en los últimos diez años las bodegas se enfocaron en estos vinos y casi todas se metieron en el segmento con al menos una referencia. Otras elaboran rosados en diferentes líneas, estilos y diferentes variedades.

En medio de todos estos cambios, lo que más se aggiorno fue el color de los vinos. Lejos de los rojizos, son cada vez más tenues con tonos similares a los elaborados en Provence (Francia), referencia internacional para estos vinos. Incluso muchos productores se inspiran no solo en el color de los rosados del sur francés, también en las botellas sofisticadas y elegantes que parecen de perfumería.

Para resumir, el color logrado en la actualidad, de matices rosa chicle, es producto de una cosecha temprana de la cepas tintas y una corta maceración antes de la fermentación. La idea es extraer poco color, conservar acidez natural elevada, aromas primarios delicados y sabor sutil. Un receta imbatible que brinda vinos muy versátiles.

Mucho más que malbec

Como es de esperarse, la mayor oferta de rosados es a base de malbec aunque otras cepas comienzan a lucirse con perfiles más elegantes. Entre éstas, Pinot Noir, Cabernet Fanc y Garnacha son algunas que vale la pena tener en cuenta. Básicamente, ofrecen un carácter amable cargado de sabor y aromas intensos ya que son uvas que maduran de manera temprana.

Los orígenes, que hasta no hace mucho no eran muy tenidos en cuenta, hoy marcan el carácter de estos vinos que, claramente, se dan mejor en los viñedos de zonas frías.

Vinos 24/7

Así como el consumo de vinos espumosos se liberó, hace unos diez años, más allá de las celebraciones de fin de año, hoy son los rosados los que rompen los prejuicios y ya se descorchan en cualquier ocasión, más allá del aperitivo.

Hoy son una alternativa a los vinos tintos ligeros o a los blancos más intensos, de modo que cubren un amplio espectro de gastronomías y ocasiones.

¿Con qué se los puede acompañar? Bien, quesos de pasta blanda y aromáticos, chacinados y charcuterie, todas las pizas encuentran en un rosé buena compañía, al igual que la pastas cuando llegan con salsa que no contengan carnes.

Las gastronomías étnicas, especiadas y picantes también armonizan con los rosados así como los arroces, desde una paella, una cazuela de mar o un chop suey.

Incluso, los “guisos” y estofados son exquisitos junto a un vino rosé y aunque pueda parecer un sacrilegio, hasta un locro junto a uno de estos vinos puede ser una experiencia reveladora.

En cuanto a las ocasiones, más allá de la mesa, que bien puede ser al mediodía – idealmente – pero también en la cena, tener una botella de rosé a la hora de organizar un pic-nic, un día de playa o cualquier momento al aire libre es un planazo. En estos casos, el hecho de que la mayoría se cierran con tapa a rosca o tapón de vidrio es un motivo más para elegirlos.

Cómo beberlos

Disfrutar del perfil aromático frutal y floral de los rosé así como también de su paladar fragante, demanda de ser muy precisos en su cuidado y servicio. La calve es la temperatura. si bien se deben beber fríos, no es bueno que estén helados ya que eso aplaca mucho su expresión. Digamos que entre 8 y 10 grados es lo ideal.

Obvio que para asegurar esto, es necesario tener siempre a mano una frapera con agua helada y hielo.

Formatos y estilos

Los rosados tranquilos y secos son los más habituales de encontrar auqnue no son los únicos. La categoría off-dry – no del todo seca – o apenas dulce es una categoría muy agradable, versátil y sabrosa para tener en cuenta.

Los espumosos rosé son una maravilla, elaborados principalmente con Pinot Noir. Las burbujas realzan la frescura y siempre proponen buena cremosidad, son maravillosos para la hora del aperitivo o prepara cocteles.

Los rosados en lata son una novedad para tener en mente. Tener un par de latas en la heladera pueden ayudar a resolver cualquier momento con amigos o una charla donde se desea beber lago delicado, fresco y amable que pueda acompañar una picada o un tapeo.