Vinos y quesos, maridaje ideal

Hoy te contamos las claves para no fallar en el intento.

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Combinar vinos con quesos y fiambres es casi un deporte nacional para los argentinos. Entre los tantos gustos que podemos darnos, acompañar un buen vino con ricos quesos se ubica en tope de la lista si pensamos en cuáles son los que más disfrutamos.

Esto es gracias a la diversidad de vinos que ofrece nuestro país y a la excelente calidad de quesos locales como los que elabora Verónica, una de las empresas lácteas líder de Argentina.

Justamente, de la mano de los maestros queseros y sommeliers de Verónica es que logramos armar los siguientes tips para armar una tabla de quesos perfecta y elegir los mejores vinos para acompañarla.

MANOS A LA OBRA

Armar una tabla de quesos puede parecer fácil pero hacerlo de manera perfecta implica cierta destreza y sobre todo tener claro algunos detalles clave.

Al igual que el vino, el queso se aprecia con la vista, el olfato y el paladar. Para poder apreciar cualquier queso en su totalidad es recomendable que no esté frío ya que esto aplaca su expresividad. Por lo tanto, ya que lo quesos siempre deben conservarse refrigerados se recomienda retirarlos de la heladera con anticipación para que se aclimaten a la temperatura ambiente, digamos a unos 18 grados.

La cantidad de queso a servir también es importante ya que es un alimento que tiene la capacidad de saciar el apetito y si la tabla de quesos es la previa a otra comida no es conveniente comer demasiado. Por lo tanto, si habrá otra comida luego se deberá calcular entre 100 y 130 gramos por persona – considerando todas las variedades de quesos – ahora si la tabla de quesos será lo único para comer podemos prepara entre 150 a 180 gramos por persona.

Por último, los quesos siempre deben acompañarse de panes, fiambres, frutos secos y jaleas o mermeladas. Todos estos otros alimentos son claves al momento de armonizar con el vino ya que ayudan a compensar sabores y texturas.

QUÉ QUESOS PREPARAR PARA QUÉ VINO

Es cierto que existen quesos que es mejor acompañarlos con determinados vinos pero también sabemos que los quesos son versátiles y por esto mismo es que diferentes tipos pueden compartir una misma tabla.

Digamos que, lo ideal es contar con quesos duros, de pasta blanda y algún queso azul o de corteza enmohecida para asegurarnos una tabla completa.

A nosotros nos resultó hacerlo con los quesos de Verónica y seleccionamos:

  • Gruyerito

Exquisito queso de pasta semidura, graso, con ojos medianos a grandes. Su sabor es ligeramente dulce y algo picante con aromas lácticos. Bien puede acompañarse de vinos blancos aromáticos como Chardonnay sin crianza o Viognier aunque un Malbec joven, fresco y frutoso es un buena alternativa.

  • Gouda

Esta receta holandesa resulta en un queso de pasta compacta y consistencia elástica con ojos de forma más o menos redonda. De sabor algo dulce y aroma suave, el Gouda es gran compañero de vinos frutosos como los Malbec jóvenes o los Cabernet Franc.

  • Pategrás

Reconocido por su pasta grasa, semi-dura, salada y madurada, este queso presenta una consistencia elástica y ojos bien diseminados. Su sabor es dulce con toques lácticos; su aroma es suave y por esto en compañía de una copa de Pinot Noir joven queda maravilloso. También los Malbec jóvenes y los Syrah frescos le hacen justicia.

  • Reggianito

Queso semigraso, duro, compacto y consistente con estructura quebradiza y su grana fina. Por su prolongada maduración desarrolla aromas y sabores intensos que armonizan de manera perfecta con vinos de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec.

  • Pepato

La receta de este queso semi duro es típica de Argentina e incluye la incorporación de granos de pimienta negra en la masa. Esto define un carácter intenso y picoso. El maridaje ideal son los tintos de Cabernet Sauvignon o de Malbec.

  • Colonia

Este queso es una especialidad de Verónica que se destaca por su pasta semi compacta con algunos ojos pequeños, bien diseminados. Su sabor es suave con notas lácticas y marida muy bien con vinos suaves, preferente mente blancos y rosados jóvenes pero también con tintos delicados y afrutados.

  • Queso Azul

Inspirado en las especialidades francesas como el Roquefort, este queso presenta una pasta cremosa, muy suave con vetas de color verde azulado originados por mohos sembrados durante la elaboración. Tanto su sabor como aroma son fuertes con una marcada salinidad y picor. Para su maridaje se recomienda por un lado los tintos fuertes como Cabernet Sauvignon o Merlot aunque también quedan genial con los blancos dulces de cosecha tardía. Dependerá el momento en que se consumen. Si se sirven como pre postre mejor disfrutarlos con vino dulce.