3 recetas para disfrutar de los espumantes

En Bonvivir insistimos que todo el año es temporada de espumante, sin embargo, es cierto que a partir de primavera es que se ve un repunte en el consumo de estos vinos.

Los que estudian las conductas de los consumidores aseguran que se debe, por un lado, al clima y, por otro, al comienzo del último tramo del año. Es decir, el calorcito nos entusiasma a descorchar burbujas así como las reuniones y celebraciones.

Por esto mismo, en esta época empezamos a atender consultas acerca de qué espumantes conviene comprar y aprovechamos a presentar nuestra Colección Espumantes que en 2022 llega con cuatro etiquetas que te van a sorprender.

Pero más allá de la colección, hoy te vamos a dar tres recetas para aprovechar las burbujas más allá del clásico brindis con la copa flauta: te proponemos 3 cocteles con espumante que te van a alucinar.

Spritz

Es uno de los cocteles más consumidos hoy en Argentina a partir de auge del Campari y el Aperol. Es ideal para cualquier momento incluso para acompañar pizzas, picadas o otros platos.

El armado es simple, vas a necesitar un bitter rojo (Campari si te gusta fuerte o Aperol para que sea más delicado), mucho hielo, un copón de buen tamaño, dos rodajas de naranja por cada coctel, soda o agua con gas y un espumante dulce (aunque un Extra Brut funciona si preferís que no quede muy dulce).

Vas a poner una buena cantidad de hielo en el copón, 3 onzas de espumante, 2 onzas de bitter rojo, 1 onza de soda y por último la rodaja de naranja.

Bellini

No solo es fácil de armar sino que además es súper glamoroso. Necesitas un espumante súper frío e idealmente no muy seco, con un Extra Brut estas bien, con un Demi Sec mucho mejor, y jugo fresco y frío de durazno (puede ser pulpa pero es mejor licuarla para que no sea muy densa).

Llenas un copa de espumante tipo tulipa de hielo y agua fría, esperas que se enfríe bien el cristal y descartas todo. Con la copa helada vas a agregar una onza y media de jugo de durazno y completas hasta el borde de la copa con espumante.

Hay nuevas versiones que reemplazan al durazno por frutilla o maracuyá, quedan geniales.

Kir Royale

Es una de las formas más sofisticadas de beber espumantes o Champagne. Justamente nació a pedido de la gente que necesitaba agregar un extra de sabor a su copa de espumante. Ese extra es la crema de cassis y para armarlo hay que enfriar bien la copa tulipa, servir el espumoso helado y agregar unas gotas de la crema de cassis (a gusto).

Dato extra: Al tener burbuja, ninguno de estos cocteles se mezclan o agitan para conservar a efervescencia. Además es ideal beberlo directos de la copa sin sorbete.

¿Cuáles son los principales mitos del vino?

En una nueva cita de nuestro ciclo Taller de vino, exclusivo para socios BONVIVIR, atendimos un pedido pendiente: abordar lo clásicos mitos del vino.

Para hacerlo recurrimos al histrionismo de Joaquín Hidaldo, reconocido  periodista de vinos y catador internacional auto proclamado “Nerd del vino”. Durante más de una hora, este especialista nos ayudo a dar respuesta a muchas de esas dudas que más de una vez nos hacemos ante una copa de vino y nunca encontramos un respuesta que nos convenza.

¿El vino engorda? ¿los vinos añejos son mejores que los jóvenes? ¿la soda arruina el vino? Y muchas preguntas más que nuestros socios se dieron el gusto de realizarle a Joaquín Hidalgo en vivo.

Disfruta nuevamente de este Taller de Vinos sin desperdicios en nuestro canal de Youtube:

No dejes de participar de las próximas ediciones de nuestros talleres virtuales de vino, gratuitos y exclusivos para socios.

Primavera, la estación favorita del vino

La primavera es, sin dudas, una estación clave para el vino y para los que amamos disfrutar una copa con amigos o al aire libre. Si bien puede parece un cliché, es cierto que con la llegada de la primavera comenzamos a reunirnos más seguido, y no solo para cenar o almorzar, también a la hora del aperitivo o para un brunch. Es una forma de festejar el final del invierno con sus días fríos y aprovechar antes que lleguen los calorones del verano. En fin, así como la primavera activa los ciclos naturales del viñedo, también nos afecta a los winelovers.

No olvidemos que la primavera marca el inicio de la vendimia en cada región vitivinícola con la brotación, posterior floración de las vides y demás. Por otro lado, es en esta estación que las bodegas suelen despachar al mercado los vinos del año, principalmente los blancos y rosados, de modo que es un momento para aprovechar las botellas más frescas.

Entonces, ¿que deberíamos tener en cuanta para la primavera si nos gustan los descorches?

Aprovechar los platos ligeros.

El efecto de la primavera es fácil de observarlo en lo que comemos durante estos días que comienzan a ser más largos y de clima amble. Es hora de dejar de lado los platos calóricos y pesados para buscar recetas frugales con verduras, vegetales, hojas verdes y carnes grilladas sin demasiada cocción. Lógicamente, todos estos platos son fácil de maridar y nos exigen pensar en vinos más sutiles, por suerte cada día hay más opciones para estas ocasiones.

No solo rosados.

Siendo la primavera el momento en que las bodegas liberan las nueva añadas de sus rosados muchos creen que es lo único que vas a encontrar en el mercado, y si no te gustan los rosés, ¡perdiste!

Pero no todo es color rosé, en primavera también llegan los blancos del año y los tintos más ligeros y frescos. Obviamente que los blancos ideales para esta temporada son los más simples, vibrantes y expresivos entre los que se lucen los de Sauvignon Blanc, Torrontés, Pinot Grigio, los white blend a base de estas cepas mientras que si preferimos algo más cremoso o intenso quizás convenga buscar los Chardonnay sin crianza, los Semillón o Riesling.

Otras opciones interesantes para descubrir y menos tradicionales para el mercado argentino son Tocai, Albariño, Marssanne, Verdejo, Gruner Veltliner y Fiano.

Mucho tinto para aprovechar.

Actualmente, las bodegas ofrecen muchas opciones de vinos tintos ligeros, elaborados de diferentes formas para asegurar sorbos refrescantes. Por ejemplo, los vinos de maceración carbónica son ideales porque brindan un carácter frutal intenso con paladar sutil de taninos muy suaves. Estos vinos conviene refrescarlos, digamos a 12 grados y así se adaptan a platos muy delicados y sencillos como ensaladas o sándwiches.

Después están los tintos de cepas como Pinto Noir o Criolla que son realmente ligeros y van de maravillas con carnes magras, sushi, pesca o fiambres.

Rosados, apuesta segura.

Como mencionamos, la primavera es el momento donde más se comunican los rosados y hoy Argentina cuenta con opciones muy interesantes de inspiración europea donde los colores son asalmonados, ligeros y brillantes. Estos nuevos rosés que pueden ser de Malbec, Cabernet Franc, Pinto Noir o Merlot, por mencionar algunas de las cepas más utilizadas, se deben beber fríos, 10 grados es lo más recomendable y mantenerlos siempre fríos.

Burbujas.

Desde ya que los espumosos son vinos para aprovechar todo el año aunque en primavera sobran las excusas para descorcharlos. Sabemos que hay estilos que podemos consumir solo pero también están los demi sec, apenas dulces, que pueden combinarse con frutos, pepino y especias en diferentes cocteles, idealmente a la hora del aperitivo o para el brunch.

Bonus track.

Además de aprovechar de vinos frescos durante la primavera, también hay que destacar que es la estación ideal para recorrer las regiones vitivinícolas. Durante estos meses los viñedos comienzan a activarse y llenarse de hojas mientras que los racimos aparecen lentamente. Además, el clima ayuda ya que las jornadas son largas pero no tan calurosas y las mañana no sueles ser frías. Por último, las rutas del vino son menos demandadas que en verano, época de vendimia, de modo que las visitas a las bodegas suelen ser más tranquilas.

Chocolate con Malbec

Los argentinos somos fanáticos del chocolate y del malbec. Es por esto, que una de las búsquedas más comunes en internet a la hora de los maridajes, es saber con qué vino se debe acompañar el chocolate.

Si bien existen diferentes bebidas que parecen ser el maridaje ideal – whisky, Cogñac o Ron por mencionar algunos – lo cierto es que el mundo vínico también propone opciones exitosas y el malbec en particular parece ser una de las cepas que mejor se adaptan a sus sabores.

Entonces, y considerando que el 13 de septiembre es el Día Internacional del Chocolate – celebración que tiene su explicación en la conmemoración del nacimiento del autor de Charlie y la Fábrica de Chocolate – Roald Dah – te contamos la mejor manera de acompañar tus chocolates con Malbec.

Cuestión de estilos

Actualmente, la diversidad de chocolates que podemos encontrar en el mercado es similar a la de los vinos con que podemos acompañarlos. Es importante considerar la dulzura, textura y acidez como aspectos principales del cacao así como también el carácter de los vinos.

Malbec que no fallan

Los tintos de Malbec tienen la particularidad de ofrecernos un paladar sedoso que se adapta con facilidad al sabor y texturas del chocolate. Lógicamente que dependerá que tan cremoso o ácido es el chocolate pero esa textura aterciopelada clásica de los Malbec con buena frescura encontrará el modo de barrer con la cremosidad de un chocolate con leche o bien armonizar con la textura del cacao amargo.

Un dato clave es buscar aquellos Malbec que tengan taninos moderados ya que si se trata de vinos con final secante esto puede intensificarse con el cacao.

Malbec dulce, imbatible

Una de las leyes del maridaje indica que a la hora de pensar en vinos de postre es importante que la bebida sea más dulce que el postre. Para esto es ideal buscar algunos de los tantos Malbec de cosecha tardía o incluso los fortificados, es decir, los elaborados como los Oporto.

Incluso, algunos Malbec sin ser dulces despliegan un encanto goloso que logra buena armonía con el cacao, aún con los más amargos.

Chocolate & friends

Así como sucede con los quesos, siempre mejora la experiencia si el chocolate se acompaña con frutos secos, panes o incluso frutas frescas. Esta siempre colabora al maridaje ya que modifica la reacción del paladar y permite que el vino sume texturas, frescura o carácter.

Manos – y copas – a la obra

Algunos tips para probar Malbec y chocolate en casa y no fallar en el intento.

Entre los estilos más vendidos se ubican los chocolate con leche que, lógicamente, son los más cremosos. Para estos se sugieren vinos bancos de modo que algún White Malbec será una maridaje original e inolvidable.

También en Argentina es muy popular el chocolate blanco, bien dulce y también cremoso, y para esto una opción son los Malbec Rosé, cuanto más fresco y ligeros mejor. Hasta un espumosos de Malbec tipo extra brut o demi sec puede sorprender a muchos.

Ya cuando nos metemos en el mundo del chocolate negro es donde los Malbec secos mejor se comportarán, eso si, no en los casos de chocolates más secos. En esta ocasión nos conviene buscar Malbec jugosos y frescos con crianza pero con taninos redondos y amables.

Ahora bien, para los estilos de chocolate negro más seco y acido, aquellos con más de 80% de cacao la sugerencia es explorar con los Malbec de cosecha tardía o fortificados.

Vino Aniversario BONVIVIR – 12 años

Como en cada uno de nuestros aniversarios desde 2020, para celebrar doce años como el club de vinos más importante de Argentina acabamos de lanzar “BONVIVIR Corte de Suelos Colección 12 Aniversario”.

Disponible en nuestra tienda online, se trata de un red blend de edición limitada y presentado en botella Magnum – de 1,5 litros – que combina Malbec y Cabernet Franc.

“Para celebrar nuestro 12° aniversario, decidimos crear un vino único. En esta ocasión, lo hicimos de la mano de Mil Suelos, bodega que se distingue por elaborar vinos que buscan expresar el terroir de donde provienen”, señaló Teresa García Santillán, gerente de Desarrollo Comercial de Club BONVIVIR, sobre BONVIVIR Corte de Suelos Colección 12 Aniversario.

La creación de un vino único

Como cada uno de los vinos de la colección Singular, “BONVIVIR Corte de Suelos Colección 12 Aniversario” fue elaborado por los miembros del panel de cata del Club – Teresa García Santillán, Verónica Gurisati y Alejandro Iglesias – junto a con los winemakers de Bodega Mil Suelos.

Para esta ocasión, las uvas propuestas por Alejandro Sejanovich, Jeff Mausbach y Jorge Crota, propietarios de Mil Suelos, provienen de Paraje Altamira, La Consulta y Los Chacayes y permiten disfrutar el carácter de los diferentes terroir y suelos del Valle de Uco de la mano de tres de las regiones más exclusivas de Mendoza.

Verónica Gurisati y Alejandro Iglesias – sommeliers del BONVIVIR – junto a Alejandra Rodríguez Denis y Teresa García Sanitillán con Jeff Mausbach y Alejandro Sejanovich de Mil Suelos en la presentación del vino BONVIVIR Corte de Suelos Colección 12 Aniversario”.

“Con Alejandro, Jorge y Jeff elaboramos este Malbec co-fermentado con Cabernet Franc que hace honor al nombre de la bodega, ya que pusimos el foco en las particularidades de los suelos del Valle de Uco (Mendoza) para llegar a un exquisito blend”, destacó Alejandro Iglesias, Sommelier de Club BONVIVIR. “Es vino redondo, equilibrado y muy versátil a la hora de maridar con distintos platos pero sobre todo ideal para añejar por unos años”.

Para lograr este vino, el equipo BONVIVIR viajo a Mendoza donde se realizaron diferentes propuestas de cortes que posterior mente se expusieron a una rigurosa cata a ciegas de la que participaron los propietarios y equipo técnico de Mil Suelos. Así se seleccionaron las primeras opciones que luego fuer nuevamente catadas en las oficinas del Club hasta la elección de la propuesta definitiva.

Esta edición limitada se presenta en botella formato Magnum y se trata de un Malbec co fermentado con Cabernet Franc, con una crianza de 12 meses en barricas usadas. El vino deja traslucir las particularidades de los terroirs de los que provienen sus uvas -el suelo de grava de Paraje Altamira, el franco limoso de La Consulta y el calcáreo de Chacayes-, siendo un gran exponente del Valle de Uco.

Vino orgánico en Argentina

En Argentina, la producción de vinos orgánicos aumenta gracias a las posibilidades que ofrecen el clima desértico de montaña, el agua pura de deshielo y los suelos aluviales.

Entre los productores que impulsan esta revolución orgánica, BODEGA ARGENTO se destaca como uno de los principales productores de vinos con certificación orgánica del país. Un ejemplo de compromiso con el medio ambiente y la sociedad que se traduce en vinos celebrados en más de 50 países y que formarán parte de la Selección Exclusiva y la Selección Puro Malbec de noviembre.

Compromiso natural

Guiados por la constante innovación, en 2010  AVINEA, grupo de bodegas al que pertenece Bodega Argento, inició un proceso de reconversión de sus viñedos con prácticas conscientes y respetuosas con el medio ambiente que hoy aplican a 372 hectáreas certificadas orgánicas en Mendoza – Luján de Cuyo y Valle de Uco – y Chubut. Además, desarrollaron un estricto protocolo de reducción de emisiones de carbono desde el viñedo al consumidor y un fuerte compromiso con las comunidades locales que se plasma en la certificación Fairtrade.

“Nuestro objetivo es liderar la viticultura argentina de manera sustentable, respetando el medio ambiente y desarrollando marcas de alto valor percibido, comercializadas internacionalmente”, explica Juan Pablo Murgia, winemaker de Bodega Argento. “Trabajamos cuidando los recursos naturales y con producción orgánica para expresar y preservar la calidad de nuestra región a través de diferentes variedades de uvas y vinos”.

MATRIZVIVA, una apuesta agroecológica

MATRIZVIVA es el programa que Bodega Argento impulsa para comprender a los organismos vivos, agua, suelo y medioambiente que cohabitan en sus ecosistemas vitícolas para lograr una convivencia sustentable.

Iniciado en su finca de Agrelo, actualmente el paño de viñedos orgánicos más extenso del país. Desde allí, Bodega Argento lidera la producción de vinos orgánicos y sustentables para conservar en cada botella lo mejor de la región, que tiene un clima seco, suelos aluviales, aguas de montaña, altitud, e intensidad del sol.

Vinos con sentido de lugar

Obra de Juan Pablo Murgia, Enólogo Jefe del Grupo Avinea, los vinos de Bodega Argento son una interpretación de cada uno de los terruños de Mendoza con una clara visión sobre la importancia del medioambiente.

La vitivinicultura es parte de nuestra tierra, por esto mismo la sustentabilidad es uno de los pilares de nuestra filosofía de trabajo y la aplicamos a todas las etapas productivas, haciendo un uso responsable de los recursos y favoreciendo al desarrollo de la comunidad en donde desenvolvemos nuestras actividades”, explica Murgia.

Para sus vinos orgánicos, Bodega Argento recurre a importantes regiones de Mendoza: Alto Agrelo, a 980 msnm en Luján de Cuyo, y Paraje Altamira, a 1100 msnm en la zona sur del Valle de Uco. Dos regiones que brindan frutos excepcionales para la elaboración de vinos de nivel mundial.

Merecedores de numerosos reconocimientos a nivel mundial, los vinos elaborados por Murgia estarán presentes en tres de nuestras Selecciones del mes de noviembre. Por un lado, Argento Estate Collection Malbec Cabernet Franc 2020 formará parte de la Selección Exclusiva y la Selección Mix. Se trata de una propuesta moderna con aires bordeleses cuyo 30% del corte recibe un contacto de 10 meses con barriles de 500 litros y toneles de 3.500 litros de roble francés. Es un tinto de color violáceo intenso y brillante que despliega un carácter complejo con buen caudal frutal con cerezas, moras, arándanos y ciruelas, tonos florales y hierbas frescas. La crianza aporta dejos especiados y trazo ahumado. En paladar es envolvente y equilibrado con textura jugosa. Taninos pulidos que aseguran un final amable.

Mientras que en nuestra Selección Puro Malbec será Argento Estate Collection Malbec Orgánico 2020 uno de los protagonistas. En este caso, las uvas también provienen del viñedo de Alto Agrelo con certificación orgánica. Su estilo es elegante y sutil con una clara esencia del terroir de origen. Para este vino, Murgia también destina el 30% del corte en barriles de 500 litros y toneles de roble francés de tostado medio de 3.500 litros durante 10 meses. Es así que logran un tinto de color rojo violáceo con reflejos rubí y aromática frutal con tonos mentolados. Se aprecian ciruelas, cerezas y moras sobre tonos especiados y un leve dejo ahumado. Al paladar es amplio y sabroso con buena frescura y cuerpo. Los taninos son jugosos con final largo de persistencia frutal.

Cómo elaborar un vino tinto

Elaborar un vino es un arte. Un arte complejo que demanda atención y experiencia. Hacer un vino implica estar atento los 365 días del año a cada uno de los factores que pueden alterar la calidad de los frutos así como también cuidar de las vides y los suelos del viñedos mientras se cata los vinos de tanques y barricas.

Y todo esto representa un universo maravilloso donde los winemakers son testigos privilegiados, artistas y creadores.

Hace poco, uno de ellos nos abrió las puertas de su bodega y compartió toda su experiencia en un TALLER VIRTUAL BONVIVIR exclusivo para socios que convocamos por Zoom.

Hablamos de Juan Manuel González, el “Pela”, Jefe de Enología de Penedo Borges, quien durante 90 minutos nos enseñó cómo se elabora un vino tinto en Mendoza y mucho más sobre vitivinicultura.

No te pierdas la oportunidad de revivir esta experiencia que compartimos a continuación.

Día Internacional del Cabernet Sauvignon

Hablar de Cabernet Sauvignon es hacerlo, ni más ni menos, que de la variedad tinta más plantada del planeta con la que se elaboran los varietales más demandados a nivel global.

No importa de qué país vitivinicola hablemos, en todos el Cabernet Sauvignon ocupa algunas hectáreas. Incluso en varios países esta entre las más extendidas como sucede en Estados Unidos, Australia, Chile, Argentina y, lógicamente, Francia.

Por todo esto, todos los años entre el 30 de agosto y el 4 de septiembre se celebra el Día Internacional del Cabernet Sauvignon. Esta costumbre se inició en Estados Unidos y se toma como referencia el jueves anterior a la celebración del Labor Day aunque por necesidades comerciales algunos ya establecieron al 30 de agosto como una fecha que comienza a respetarse.

Y por qué un día internacional para esta cepa, fácil, es la reina de las tintas y sus vinos están entre los favoritos de todos los paladares.

Datos clave del Cabernet

Si bien su sabor y el carácter de sus vinos son considerado de referencia para la enología universal, el Cabernet Sauvignon es una cepa bastante joven si consideramos que hace más de seis mil años que el hombre elabora vino.

A diferencia de muchas otras variedades que las que se tienen registros históricos de su existencia, el Cabernet Sauvignon nació de un cruzamiento entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc realizado por los viticultores del Sudoeste francés.

Cuenta la historia que dada la irregularidad de las cosechas de las cepas típicas de esta región seleccionaron las que mejores resultados daban para crean una nueva cepa que les asegure calidad y producción. Así nació el Cabernet Sauvignon que lentamente fue copando hectáreas de otras cepas con rendimientos bajos o performance mediocre. En Burdeos se extendió a partir del siglo XVIII y en el siglo XIX se convirtió en el varietal clave de Medoc y corazón de los Grand Cru Classé.

Desde entonces, todo el mundo la adoptó con sinónimo de elegancia y opulencia una receta que cualquier vitivinicultor desea alcanzar. Por esto mismo se la puede encontrar como protagonista de grandes vinos en muchas regiones vitivinícolas del mundo.

Cómo son los Caberent Sauvignon

Obvio que existen diferentes tipos de Cabernet Sauvignon de acuerdo al origen pero en rasgos generales estos vinos deben presentar un color rojo rubí concentrado y brillante mientras que entre sus aromas se destacan los frutos negros, el cassis y regaliz, la pimienta negra y especias con un carácter herbal y vegetal que recuerda a hierbas silvestres pero también a ají. Este último descriptor se asocia al carácter piracínico que de acuerdo al origen varia: en las zonas frías expresa aromas a ají verde mientras que en las zonas cálidas se aprecia pimientos o ají molido.

En boca son siempre vino intensos, opulentos con carácter. Pero su textura aterciopelada buena frescura es lo que define su fineza. Los taninos deben ser finos y pulidos pero firmes ya que es una cepa que ofrece gran potencial de envejecimiento a sus vinos.

El Cabernet en Argentina

Si bien se trató de la cepa tinta más valorada durante gran parte del siglo XX por los viticultores argentinos y por los consumidores, el Cabernet Sauvignon actualmente es la tercera cepa más cultivada en Argentina detrás del Malbec y la Bonarda. Cubre unas 14700 hectáreas, una tercera parte de lo que representa el Malbec, y se concentra principalmente en Mendoza donde se distribuye entre Luján de Cuyo, Maipú, Valle de Uco y la región Este.

Sin embargo da resultados espectaculares en los Valles Calchaquies y también en Patagonia, con estilo muy diferentes en cada terroir.

Una particularidad de esta cepa en Argentina es que se trata del único país que la cultiva en condiciones continentales y de altura ya que en todas las otras regiones del planeta se la encuentra próxima a ríos o mares. Eso implica que crece en zonas secas y soleadas que aseguran un carácter intenso, como buena maduración pero ante todo refinado.

Esto da cuenta del poder de adaptabilidad del Cabernet y a la habilidad de los viticultores locales para haber sumado estilos para una de las cepas más clásicas de la vitivinicultura mundial.

Gracias a esto, actualmente, Argentina es uno de los países que más prestigio ha ganado con sus Cabernet en los últimos años ya sea en vinos varietales como en Bordeaux Blends que sorprenden a los paladares más exigentes del mundo.

Vinos y quesos, maridaje ideal

Combinar vinos con quesos y fiambres es casi un deporte nacional para los argentinos. Entre los tantos gustos que podemos darnos, acompañar un buen vino con ricos quesos se ubica en tope de la lista si pensamos en cuáles son los que más disfrutamos.

Esto es gracias a la diversidad de vinos que ofrece nuestro país y a la excelente calidad de quesos locales como los que elabora Verónica, una de las empresas lácteas líder de Argentina.

Justamente, de la mano de los maestros queseros y sommeliers de Verónica es que logramos armar los siguientes tips para armar una tabla de quesos perfecta y elegir los mejores vinos para acompañarla.

MANOS A LA OBRA

Armar una tabla de quesos puede parecer fácil pero hacerlo de manera perfecta implica cierta destreza y sobre todo tener claro algunos detalles clave.

Al igual que el vino, el queso se aprecia con la vista, el olfato y el paladar. Para poder apreciar cualquier queso en su totalidad es recomendable que no esté frío ya que esto aplaca su expresividad. Por lo tanto, ya que lo quesos siempre deben conservarse refrigerados se recomienda retirarlos de la heladera con anticipación para que se aclimaten a la temperatura ambiente, digamos a unos 18 grados.

La cantidad de queso a servir también es importante ya que es un alimento que tiene la capacidad de saciar el apetito y si la tabla de quesos es la previa a otra comida no es conveniente comer demasiado. Por lo tanto, si habrá otra comida luego se deberá calcular entre 100 y 130 gramos por persona – considerando todas las variedades de quesos – ahora si la tabla de quesos será lo único para comer podemos prepara entre 150 a 180 gramos por persona.

Por último, los quesos siempre deben acompañarse de panes, fiambres, frutos secos y jaleas o mermeladas. Todos estos otros alimentos son claves al momento de armonizar con el vino ya que ayudan a compensar sabores y texturas.

QUÉ QUESOS PREPARAR PARA QUÉ VINO

Es cierto que existen quesos que es mejor acompañarlos con determinados vinos pero también sabemos que los quesos son versátiles y por esto mismo es que diferentes tipos pueden compartir una misma tabla.

Digamos que, lo ideal es contar con quesos duros, de pasta blanda y algún queso azul o de corteza enmohecida para asegurarnos una tabla completa.

A nosotros nos resultó hacerlo con los quesos de Verónica y seleccionamos:

  • Gruyerito

Exquisito queso de pasta semidura, graso, con ojos medianos a grandes. Su sabor es ligeramente dulce y algo picante con aromas lácticos. Bien puede acompañarse de vinos blancos aromáticos como Chardonnay sin crianza o Viognier aunque un Malbec joven, fresco y frutoso es un buena alternativa.

  • Gouda

Esta receta holandesa resulta en un queso de pasta compacta y consistencia elástica con ojos de forma más o menos redonda. De sabor algo dulce y aroma suave, el Gouda es gran compañero de vinos frutosos como los Malbec jóvenes o los Cabernet Franc.

  • Pategrás

Reconocido por su pasta grasa, semi-dura, salada y madurada, este queso presenta una consistencia elástica y ojos bien diseminados. Su sabor es dulce con toques lácticos; su aroma es suave y por esto en compañía de una copa de Pinot Noir joven queda maravilloso. También los Malbec jóvenes y los Syrah frescos le hacen justicia.

  • Reggianito

Queso semigraso, duro, compacto y consistente con estructura quebradiza y su grana fina. Por su prolongada maduración desarrolla aromas y sabores intensos que armonizan de manera perfecta con vinos de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec.

  • Pepato

La receta de este queso semi duro es típica de Argentina e incluye la incorporación de granos de pimienta negra en la masa. Esto define un carácter intenso y picoso. El maridaje ideal son los tintos de Cabernet Sauvignon o de Malbec.

  • Colonia

Este queso es una especialidad de Verónica que se destaca por su pasta semi compacta con algunos ojos pequeños, bien diseminados. Su sabor es suave con notas lácticas y marida muy bien con vinos suaves, preferente mente blancos y rosados jóvenes pero también con tintos delicados y afrutados.

  • Queso Azul

Inspirado en las especialidades francesas como el Roquefort, este queso presenta una pasta cremosa, muy suave con vetas de color verde azulado originados por mohos sembrados durante la elaboración. Tanto su sabor como aroma son fuertes con una marcada salinidad y picor. Para su maridaje se recomienda por un lado los tintos fuertes como Cabernet Sauvignon o Merlot aunque también quedan genial con los blancos dulces de cosecha tardía. Dependerá el momento en que se consumen. Si se sirven como pre postre mejor disfrutarlos con vino dulce.

Vino y sushi, ¿qué con qué?

¿Qué vino deberíamos tener a mano cuando llega nuestro pedido?

Si bien el maridaje puede no ser crucial para disfrutar de un vino te podemos asegurar que dar con la bebida indicada para cada plato es una de las experiencias más agradables de la gastronomía.

Sabemos que maridar consiste en lograr la mejor armonía posible entre cada sorbo y bocado. Lo ideal es que comida y bebida se potencien a partir de la combinación o contraste de sabores y esto no es exclusivo de los platos de los restaurantes con tres estrella Michelin, también es una experiencia posible de lograr con cualquier gastronomía, ya sea un asado, una hamburguesa o una selección de sushi.

Hoy justamente vamos a ocuparnos de estos exquisitos bocados de la gastronomía nipona que en Argentina ocupan los primeros puestos a las hora de pedir comida a domicilio, ya sea porque no queremos cocinar o, por el contrario, queremos darnos un gusto foodie. Si alguna vez te preguntaste si el sushi es posible acompañarlo con vino hoy no solo te decimos que si, también te contamos con que cepas y estilos va mejor.

Maridajes clásicos del sushi

Al tratarse de una propuesta gastronómica japonesa, país donde el consumo de vino se desarrolló a partir de la última década del siglo pasado, es lógico que los maridajes más comunes sean con otras bebidas. En general, son el sake, las cervezas y el té verde las opciones más tradicionales. Pero como siendo que fuera de Japón el sushi se adaptó a cada país de acuerdo a los sabores adquiridos y a los productos disponibles hoy podemos acompañarlo con vino y no solo con un estilo, sino con varios de acuerdo a la preparación o los ingredientes.

¿Mejor con blancos?

Siendo que el ingrediente estrella del sushi son los pescados, muchas veces crudos, hay que reconocer que los mejores maridajes pueden estar en los vinos blancos. Lo ideal es dar con aquellos que son joviales, frescos y ligeros, es decir que refresquen y ayuden con la presencia de la cremosidad del arroz, hablamos de Sauvignon Blanc, Torrontés, Albariño, Riesling y Chenin. Con estos vinos, las diferentes variedades de roll y los sashimi – láminas de salmón crudo – siempre maridan de maravillas.

Pero algunas piezas, como un niguiri – pieza de salmón montada sobre arroz – van a demandar de mayor intensidad y textura, ante esto un Chardonnay con crianza en roble mejora la experiencia al igual que un Semillón cremoso.

Además, muchos de estos bocados se acompañan de wasabi – rábano picante – o jengibre curado, salsa de soja o teriyaki de modo que la frescura y ligereza de un blanco gana aun más importancia.

Rosados y burbujas

Los rosados son un aliado increíble del sushi, eso si, lo más sutiles y ligeros, cuando los rosados con intensos quizás la experiencia nos es la mejor. En este sentido es importante prestar atención a los alcoholes bajos y la acidez vibrante.

Las burbujas son realmente mágicas para esta gastronomía llena de sabores ya que las burbujas suman texturas que juegan en paladar con las del pescado, arroz y vegetales. Eso si, lo ideal es que sean estilo no muy extremos, es decir, ni dulces en exceso ni los más secos, un espumoso Extra Brut siempre cumplirá.

¿Y los tintos?

A diferencia de los que mucho podrían imaginar, el vino tinto va genial con el sushi si se da con la botella adecuada. Si pensamos en la versatilidad del sushi que ofrece opciones fritas, con quesos cremosos, pescados ahumados y la cremosidad de la palta hay diferentes estilos de tintos para considerar.

Cabe destacar que hay que pensar en vino jóvenes, expresivos, sin paso por barrica, alcohol amable (no más de 13%) y de taninos moderados. La primera opción serán siempre los Pinot Noir pero también puede ser un Malbec o una Bonarda de maceración carbónica o los vinos de uvas Criollas.

Cómo prepararlos

Tener los vinos en condiciones es tan importante como saber elegirlos. Los blancos deberán estar fríos, digamos entre 8 y 10 grados, y los tintos frescos para atenuar la intensidad alcohólica, es decir, no más de 14 grados. Para esto podemos conservarlos en la heladera o enfriarlos en frapera y conservarlos allí mientras comemos.