Selección

febrero
2022

La sobriedad y elegancia del roble

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“Los grandes vinos necesitan se criados en barrica” suelen repetir como un mantra muchos de los mejores enólogos del planeta. Sin embargo, por años el exceso en el uso de las barricas de roble terminó por dividir las aguas y tanto consumidores como hacedores comenzaron a reclamar por vinos más delicados y ligeros. 

 

Hoy las cosas ya no son como en aquel entonces y es cierto que las bodegas atendieron los reclamos y buscaron utilizar las barricas con mayor precisión para demostrar que estos contenedores pueden aportar al vino elegancia además de carácter.  

 

Para dar cuenta de la precisión en el uso del roble para nuestra Selección Alta Gama de febrero seleccionamos dos tintos que hacen escuela de esto y que sin dudas van a fascinar a muchos. Basta con descorchar vinos como Saurus Barrel Fermented Pinot Noir 2018, elaborado por Leonardo Puppato para Familia Schroeder en San Patricio del Chañar, Patagonia, para entender la importancia del roble en los grandes vinos. Fermentado y criado durante 6 meses en barricas, este Pinot Noir se luce con su color rojo cereza brillante de profundidad media y una aromática elegante con buen caudal de cerezas, guindas y frutillas con dejos trufados, especias y ahumados. En paladar despliega una textura aterciopelada y envolvente mientras fluye con rica frescura y sabor frutal. Sus taninos son redondos con textura amable y su regusto es afrutado y especiado. 

 

En cuanto a Durigutti Gran Reserva Malbec 2017, se trata de un tinto súper intenso que a pesar de su perfil moderno se ajusta a los gustos de los paladares más tradicionales por su balance y armonía. Elaborado por los hermanos Durigutti con uvas de Las Compuertas y Vistalba, en Luján de Cuyo, más Altamira y La Consulta, en Valle de Uco, madura durante 14 meses en barricas de roble de segundo uso hasta desarrollar un perfil muy expresivo con aromas definidos por el paso por crianza que aporta tonos ahumados, clavo de olor, canela y cacao que se complementan con los aromas de ciruelas, moras y arándanos. En boca se aprecia intenso y sabroso con centro de paladar firme y frescura tensa. Taninos jugosos, final largo y regusto balsámico. 

 

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